Hay dos clases de
ciegos. El primer grupo son de aquellos pacientes que a diario examino
y son los que tienen por lo general catarata, daños corneanos,
glaucoma, afecciones retinianas como desprendimientos. oclusiones
vasculares y degeneraciones maculares, lo cual puede conllevar a
un impedimento visual severo, de tipo reversible o irreversible,
dependiendo de cada caso.
El segundo tipo lo integran aquellos que tienen
ojos sanos pero NO ven (miran pero no ven). No tienen enfermedad
ocular pero no pueden contemplar la belleza de la creación,
no ven la bondad de Dios en sus vidas, no vislumbran la eternidad
de sus almas. Dicho de otra manera, viven en este mundo sin esperanza,
alejados de Dios y desconociendo las bendiciones eternas del creador.
Esta es la peor de las cegueras.
Hay muchas enfermedades que he logrado sanar, pues
Dios en su bondad ha permitido que la ciencia médica logre
avances científicos para beneficio de la humanidad. Muchas
de las medicinas que prescribo llegan al sitio afectado (enfermo)
y la inflamación desaparece, sin embargo muchas de las enfermedades
del ser humano no están en el cuerpo sino en el alma - lugar
al que no puedo llegar - pero donde solo
puede llegar DIOS. a través de su Santo Espíritu por
el oir de la Palabra de Dios.
Quiera Dios sensibilizar tu conciencia a través
de esta sencilla verdad y hagas un alto en tu vida y examines tu
relación con Dios. Por tal motivo te invito a que nos visites
y escuches la Palabra de Dios. Nos reunimos cada domingo a las 17h00
en el auditorium de la Iglesia Bíblica Cristiana, ubicada
en la Av. Kennedy frente a la Facultad de Medicina (bajando el Paso
a desnivel). La entrada es gratuita y los beneficios son eternos.
|